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martes, 24 de febrero de 2015

CONSTRUCCIONES PARA MEDALLA O PREMIO



Recuerdo una clase de Naturales en la que el profesor aclaró que las sequoias, o secuoyas, no eran árboles gigantes que se fueran buscando para horadar túneles en ellos, respondiendo al alumno que dijera previamente que eran especies por las que cruzaban carreteras. La finalidad de algunas de las construcciones o instalaciones humanas modernas puede no buscar la funcionalidad  o la  resolución de alguna necesidad o problema sociales, o deberse a una deficiente planificación (aeropuertos sin aviones, autopistas sin vehículos, edificios de diseño insostenible, megaoficinas sin ocupantes, equipos sanitarios embalados en sótanos etc.)

La historia también nos ofrece claros ejemplos de grandes construcciones con justificaciones originales dispares, más individuales que colectivas: Pirámides egipcias, el Taj Mahal, la Torre Eiffel, el Valle de los Caídos, etc. y que luego han devenido en “maravillas del mundo mundial”, premios de diseño arquitectónico y objeto de peregrinación, deviniendo el turismo de masas un nuevo e interesante motivo para construir “maravillas” en la era de las vacaciones pagadas a plazos. El impacto ambiental puede ser causa de obras y construcciones con un impacto económico que nos hipotequen de por vida; evitar esa consecuencia sería la razón por la que las administraciones desecharon hacer un túnel en la Sierra de la Mosca cacereña para la construcción de la esperada Ronda Sureste, porque el coste de mantenimiento pesaría como una losa en el presupuesto municipal y consiguientes tributos a pagar por los vecinos. 

Veamos, siendo necesarios muchos aparcamientos en  Cáceres (centro, Fratres,  Nuevo Cáceres, casco histórico…..), dudo si la opción subterránea  es la idónea desde el punto de vista de la viabilidad y sostenibilidad, habida cuenta de nuestras características geo y demográficas, mas allá de que mi sentimiento cacereñista me invite a pensar que hay que tener un parking enterrado para ser una ciudad moderna que se precie. Se me ocurre esta reflexión al hilo del anunciado parking a construir en el subsuelo de la cacereña avenida de Primo de Rivera, en el que la empresa concesionaria por 40 años venderá o alquilará las plazas de garaje que pueda y ofertará el resto a cambio del pago tarifario.

Aún cuando las futuras obras sean complicadas y molestas para vecinos y usuarios de los servicios públicos, profesionales y comerciales del centro urbano,  pues las excavaciones afectarán necesariamente al tráfico y circulaciones de una amplia zona urbana, eso sería un mal menor, temporal  y admisible, pero entiendo que los costes elevados de construcción (dícense 4 millones de euros), mantenimiento y explotación que debe suponer el proyecto harán que los concesionarios busquen la viabilidad y sostenibilidad financiera vendiendo o alquilando gran parte de sus 351 plazas a vecinos residentes, o inversores, con lo que no estaríamos resolviendo el problema de aparcamiento para los que acuden al centro para  visitar sus comercios, empresas de servicios, profesionales, administraciones públicas, etc.

Comentaba con mi amigo Dionisio la propuesta que formuló hace algún tiempo  un concejal cacereño, y que ahora sería una alternativa razonable al parking subterráneo de Primo de Rivera:  hacer uno, superficial o mixto, en el lateral del Parque del Príncipe que linda con la calle Jose Luis Cotallo y la avenida de Hernán Cortes;  modificando esa propuesta original se podrían construir un mínimo de tres plantas,  aprovechando el existente  aparcamiento de superficie. Está a menos de quinientos metros del Edificio de Servicios Múltiples, su construcción sería menos costosa, molesta y ruidosa ya que el volumen de excavación sería menor, y su explotación tendría costes inferiores (en Mérida han construido varios aparcamientos de superficie, uno de ellos similar al propuesto, aprovechando el desnivel en el cauce del Guadiana)

Y yendo un poco mas allá, ahora que el Cortinglés ha desechado el proyecto de Carmelitas, cabría volver a pensar en otra utilización para el edificio del Múltiples, aprovechando que la Junta lo quiere alquilar desde hace años. Esa sería buena ubicación para un gran centro comercial, con cientos y cientos de aparcamientos construidos en sus sótanos (ampliables), y los servicios públicos y Cáceres  ganarían en todo, mediante una estrategia urbana de futuro más ambiciosa que la peatonalización de una sola calle,  combinando los usos posibles de los solares de Múltiples-Hospital Provincial, patio de Carmelitas (opcional) y Parque Móvil.  Pero me temo que esto sonará a ciencia ficción en mi Cáceres del alma.
 
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/construcciones-medalla-premio_856559.html

martes, 15 de julio de 2014

CULTURA Y FABRICA DE ZAPATILLAS



"No podemos limitarnos a poner la cultura en manos de los empresarios cuando sabemos que no van a invertir. Ellos buscan beneficio a corto plazo y es más sencillo encontrarlo en otros sectores. Además, la cultura no es una fábrica de zapatillas" nos recordaba Marce en su muro de facebook hace unos días, citando lo dicho  en una asamblea ciudadana sobre cultura.

De acuerdo con el mensaje contenido en la frase, y no tanto con el director in pectore del Festival de Teatro de Mérida, que desde su posición principal en tan cuidado y protegido festival, se asomó recientemente a un diario regional para publicitar su biografía emprendedora y defender que el teatro extremeño arriesgue más y no dependa tanto de las administraciones, tesis muy acorde con la moda recortadora y supongo del agrado de sus empleadores.

Cáceres no tiene fábrica de zapatillas, ni de zapatos de tacón, y está casi rodeada por una zona de protección especial que limita las posibilidades de crecimiento industrial;  por eso los cacereños apostamos desde hace tiempo por convertirla en campus de humanidades y letras, ciudad de congresos, centro turístico,  capital cultural de Extremadura, buscando en el sector de la cultura uno de los motores de sostenibilidad y progreso de la ciudad y sus vecinos, habida cuenta de que la actividad industrial y financiera (también el banco de España cerró su sede cacereña) preferían instalarse en la vecina Badajoz por su mayor atractivo ambiental, poblacional, fronterizo y logístico.

La cultura no solo alimenta el espíritu, también genera actividad económica, empleos y sostenibilidad, de ahí la importancia estratégica de la elección cacereña por ella, casi al descarte en ausencia de otras iniciativas o alternativas emprendidas;  Womad, Festival de Teatro Clásico, Foro Sur, Folklore de Pueblos del Mundo, Irish Fleadh, Semana Santa, oferta museística, museo Cáceres Ciudad Monumental, Extremúsika, Pop Art, Otoño musical, Música antigua, cines de verano al aire libre, salas de arte, etc.   han supuesto y/o suponen una manifestación cultural y artística, pero también la llegada a la ciudad de miles de visitantes que pernoctan en ella, consumen, la pasean y se convierten en publicistas de sus atractivos turísticos y hospitalidad.
 
Hay que fomentar iniciativas como la de La Coral In Pulso de Cáceres, que organiza encuentros de Corales españolas en diversas iglesias cacereñas, el último en Santo Domingo junto al Coro San Andrés “Sergio Domingo” de El Entrego, municipio asturiano; loable la colaboración desinteresada que prestan los párrocos de las iglesias donde se celebran los encuentros, con el debido respeto a su condición de lugar consagrado, así como  las ayudas de algunas Instituciones administrativas y financieras de la ciudad y provincia.

Con ocasión del III concurso y IV curso internacionales de música organizados por la Fundación de Música y Artes Escénicas en distintos enclaves de la ciudad los días 8-10 de julio, con más de 180 participantes, sugiero que las administraciones públicas con presencia en la ciudad contribuyan más a sumar de manera coordinada sus recursos al servicio de la promoción cultural cacereña en vez de dejarlos ociosos; un ejemplo: muchas residencias y colegios mayores universitarios fuera de Extremadura, albergan durante el parón veraniego actividades complementarias para redondear su presupuesto, mantener en uso los recursos fijos y promover la cultura local sin costes adicionales o incluso con superávit.

Las residencias universitarias de la Junta de Extremadura en Cáceres,  que antaño organizaron cursos de idiomas, congresos académicos y similares,  ahora son paralizadas durante julio y agosto por decisión de la Consejería de Educación y Cultura, dicen que para reducir gastos, lo que me atrevo a considerar un error, pues estas instalaciones inactivas generan mayor coste social y económico en los cierres/aperturas veraniegos que si se gestionan con interés y eficacia actividades complementarias, pues los trabajadores fijos han de permanecer si o si en el centro limpiando sobre limpio para no cruzarse de brazos; es posible mayor sensibilidad y compromiso con la actividad cultural cacereña,  sin excesivo esfuerzo, con un poquito de ilusión y voluntad.


http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/cultura-fabrica-zapatillas_815183.html