martes, 20 de mayo de 2014

LA BALANZA DE LA CRISIS


Los gobiernos conservadores suelen poner al mercado como prioridad absoluta y venerar al dios déficit, al que ofrendan políticas de recortes del gasto público sin que les tiemble el pulso al constatar que perjudican sobre todo a los ciudadanos menos protegidos, víctimas inocentes de la crisis originada por las élites privilegiadas para mantener su poder financiero.

Ya no tenemos que viajar a los países del Domund para encontrar la coexistencia de la opulencia y de la miseria extremas, avecindadas en nuestras plazas y calles españolas, extremeñas y cacereñas abiertamente, con poca alarma ética o alerta colectiva, quizá porque hemos consolidado la cultura del "sálvese quién pueda" y la tolerancia del beneficio personal sin límites éticos o morales; así, mientras los ricos que cotizan en el Ibex son un 65% mas ricos con la crisis, hay 54 mil hogares extremeños con todos sus miembros en paro, más de 15 mil extremeños necesitan la Renta Básica, 11.500 cacereños son beneficiarios del Banco de Alimentos, 2 mil familias extremeñas fueron desahuciadas por bancos, cajas y arrendatarios desde 2012.

No me gustan muchos comportamientos públicos y privados, cada vez más generalizados, protagonizados por personajes públicos, cuyos dichos y hechos suelen ser imitados, aún cuando no todos sean modélicos ni ejemplares; a título de ejemplo, el que doña Esperanza Aguirre detenga su coche en un carril bus porque si, y se de a la fuga atropellando la moto de un policía porque si, es un desprecio a la autoridad, ¿se imagina que le hubiera pasado a Vd. en este caso?

Estos comportamientos son clasistas y perfilan una sociedad y cultura individualistas y nepotistas, que priman el interés personal sobre el general, potenciadas por la permisividad corporativista, falta de transparencia, por el maquillaje descarado de las estadísticas, por el ocultamiento de según qué noticias, por el trato de favor interesado, por la legalización de la indefensión de los más débiles.

JULIO SALMANTINO tuvo que malvender su casa agobiado por las deudas, la hipoteca y la enfermedad y ¡¡¡Hacienda quiso que tributara por la pérdida patrimonial como si fuera una donación¡¡¡, mientras que los bancos, rescatados a costa del pellejo de los españoles, venden los pisos desahuciados por precios de ganga a especuladores y lobbistas, sin que se les exijan estos impuestos ni paguen plusvalía, como sí han tenido que pagar hasta ahora los ciudadanos desahuciados, ¿no es ese un trato desigual?

El ayuntamiento parece pretender que más de 200 familias obreras cacereñas escrituren a su nombre y paguen la deuda nunca exigida de viviendas sociales que habitan desde hace más de 23 años; en plena crisis ¿es el momento de apretar y asfixiar a estos hogares humildes, sin considerar las circunstancias familiares?, después de tantos años de dejación administrativa ¿a que viene la urgencia?

A especuladores, estafadores y defraudadores archiconocidos se les ignoran o indultan sus delitos y penas, e incluso se les adjudican contratos administrativos, en tanto que a pequeños empresarios cacereños se les asusta con noticias de expedientes de cierre o traslado por presuntas deudas administrativas de hace años ¿nepotismo?
 ¿hasta cuando continuaremos despreciando, ninguneando y empobreciendo a la población corriente con el uso prioritario de la tijera de recortar y la subida de tasas y precios públicos?
¿Cuándo dejaremos los ciudadanos de pasar olímpicamente de la política y de la gestión de los intereses comunitarios?


http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/balanza-crisis_804463.html